sábado, 19 de marzo de 2011

La eufemística zona de exclusión aérea y el doble discurso internacional

Muammar al-Gaddafi  by  شبكة برق | B.R.Q
La situación en Libia se recrudece, por un lado un régimen dispuesto a matar antes de verse derrotado; por el otro, un pueblo inclaudicable a la hora de pedir democracia y oportunidades. Por un tercer flanco la intervención militar de Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña; y por otra parte la entrega de armas que ha hecho Egipto a los revolucionarios libios.
Si durante una semana Japón desplazó el lugar que tenía el país norafricano en los medios de comunicación, la resolución de la ONU respecto a autorizar una zona de exclusión aérea en Libia y la reacción del régimen de Gaddafi, volvió a posicionar a Libia en los ojos del mundo.
Cuando el jueves se anunció la resolución del Consejo de Naciones Unidas, se podían ver celebraciones del pueblo opositor a Gaddafi en torno a la medida. Lo preocupante es que las famosas zonas de exclusión aéreas no gozan de buenos antecedentes. La primera vez en que se implementó la medida fue en Irak tras la Guerra del Golfo y eso no impidió el término de la matanza de chiíes, porque Saddam Hussein utilizaba helicópteros en vez de aviones, lo que dificultaba la detección. Un año más tarde se estableció en Bosnia, pero la masacre prosiguió con la misma crudeza anterior al poder aéreo.
Y ahora con Libia, la zona de exclusión aérea no es más que un eufemismo. La frase que refleja la autorización a emplear “todas las medidas necesarias” para garantizar la seguridad de “los civiles”; otorga permiso casi ilimitado para hacer la guerra, independiente del impedimento a desplegar tropas por tierra. Y lo estamos viendo ahora, ello sumado a que Gaddafi amenaza con una respuesta militar y dice que el norte de África “ya es zona de guerra”.

DOBLE ESTÁNDAR INTERNACIONAL

Gaddafi siempre ha sido un dictador, un déspota, un mesiánico, un violador de los DD.HH, un asesino que no ha escatimado en costos para masacrar a su pueblo cada vez que lo ha necesitado. Entonces, ¿qué cambió en él entre el año pasado y ahora?, ¿por qué recién se manifiestan en contra de sus acciones, luego de haber extendido alianzas durante años?, ¿por qué no han criticado con el mismo ahínco a Arabia Saudita, China, y tantos otros países que no respetan ni a sus sombras? El solo interés por “proteger a los civiles”, no es una causa creíble, aquí hay intereses económicos y geopolíticos innegables, que como en toda guerra o conflicto armado nunca son reconocidos.
Lamentablemente los intereses internacionales inmersos en este conflicto imposibilitan a muchos dimensionar el peso de la situación. Gaddafi prefiere quedar como mártir a dimitir como Ben Alí o Mubarak; por tanto, las medidas tomadas hasta el momento contra el régimen libio hacen cualquier cosa menos amedrentarlo. Está más empoderado que nunca.
Sin considerar los costos políticos y económicos para EE.UU, por ejemplo; aquí los grandes perjudicados serán los libios que salieron el 17 de febrero a marchar para tener libertad y oportunidades, no para tener guerra.
Desde Brasil, Obama anunció que "Odisea del amanecer" es el nombre de la intervención de Estados Unidos, para atacar las defensas antiaéreas libias y poner en marcha la zona de exclusión aérea. El mandatario dijo estar consciente de los riesgos que esta iniciativa conlleva, pero probablemente esa operación será parte del comienzo de la destrucción del país norafricano. Aquí; ni la experiencia con Irak o Afganistán, ni el astronómico endeudamiento de EE.UU; sirvieron para optar por una vía pacífica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario