viernes, 24 de junio de 2011

La elección del alcalde en La Florida y la paupérrima democracia chilena

Rodolfo Carter
Después de 14 intentos fallidos, hoy La Florida cuenta con su nuevo alcalde tras la renuncia de Jorge Gajardo el pasado 2 de marzo. Por fin la comuna tiene un edil, suena excelente excepto por un par de datos: la forma en que se llevó a cabo esta designación y el historial de la persona que se la adjudica.
Desde el término de la era Pinochet, Chile se ha jactado de ser un país democrático, es más, la palabra “democracia” se escucha constantemente en los discursos de nuestros políticos. Pero ¿qué tan democrático es Chile?
La elección de alcaldes es popular, sin embargo cuando éstos son reemplazados la opción de los electores pasa a segundo plano y los intereses políticos priman. Durante casi cuatro meses vimos a nuestra clase política debatirse entre quién ocuparía el sillón edilicio de La Florida, sin tomar en cuenta a los habitantes de la comuna.
En época pre eleccionaria los candidatos hacen de todo para captar votos, sacan a la luz sus frases más demagógicas, recorren el país de punta a cabo, se fotografían con los más pobres y prometen el cielo en la tierra. En ese momento vociferan que la gente es lo más importante, eso mientras la opinión de la ciudadanía sea la base para dar continuidad a sus intereses. Pero cuando éstos últimos se arreglan mediante lobby o reuniones ultra secretas hasta ahí llega la importancia de los electores.
Lo vimos en este nombramiento, donde a través de negociaciones políticas La Florida cuenta con un nuevo y cuestionado alcalde, el UDI Rodolfo Carter, quien debió explicar denuncias en su contra por giro doloso de cheques y DICOM, donde se registran 57 millones de pesos entre protestos y morosidades. No obstante, los intereses políticos pudieron más y el voto del concejal socialista José Luis Alegría, permitió al candidato obtener el quórum necesario para obtener el triunfo. Acto seguido, el Tribunal Supremo del PS decidió expulsar de la colectividad a Alegría, por haber asistido a la sesión extraordinaria del concejo municipal y de paso se ganó el repudio del bloque concertacionista.
Esta es una prueba, entre muchas otras, de que en nuestro país la democratización es un proceso pendiente que se ve opacado con la mala praxis política. Aquí no se respetó a los ciudadanos al reemplazar a un alcalde PS por uno UDI, sin importar qué tan probo podía ser éste. Así como tampoco hubo respeto cuando se escogió al senador Carlos Larraín para reemplazar al ahora ministro Andrés Allamand, ambos de un mismo partido, pero con puntos de vista notoriamente distintos. Ni mucho menos hubo respeto cuando tuvimos senadores designados; se nos dijo que no habría más y seguimos igual. En Chile no hay respeto cuando, luego de hacer una larga fila, los ciudadanos eligen a sus autoridades y en la mitad del juego se las cambian por otras sin pedirles su consentimiento.
No basta con que un país tenga elecciones libres, más de un partido político o períodos presidenciales limitados para considerarlo democrático. La democracia pasa, entre otros aspectos, porque se respete la decisión de los electores a cabalidad, que los ciudadanos tengan injerencia real en escoger a quienes serán sus autoridades y no terminen votando por “sujeto x”, porque “es lo que hay” o, más bien, es lo que nos impusieron. Mientras situaciones como éstas y tantas otras continúen, decir que Chile es un país plenamente democrático y que la opinión de sus ciudadanos se respeta, es una falacia.

jueves, 19 de mayo de 2011

Convenio UPOV 91: La polémica medida que el Senado aprobó entre 4 paredes


Si investigáramos cuántas leyes o proyectos se aprueban justo cuando la atención de los ciudadanos está en otro tema; probablemente nos asombraríamos más de la cuenta. El pasado 11 de mayo, mientras las protestas contra el Proyecto HidroAysén mantenían alerta a la mayoría de los chilenos; 13 senadores decidieron aprobar el Convenio Internacional para la Protección de Obtenciones Vegetales UPOV 91; que cede el derecho de semillas chilenas a grandes empresas del rubro, entre ellas a la norteamericana Monsanto, conocida por la elaboración de semillas transgénicas y su herbicida Roundup.
Como lo estipula la página del Senado; la iniciativa, previamente aprobada por las Comisiones de Agricultura y de Relaciones Exteriores, quedó en condiciones de ser remitida al Presidente de la República para su promulgación. No obstante, este convenio que también impedirá a los campesinos guardar sus semillas; estaría infringiendo la ley.
De acuerdo al Convenio 169 de la OIT y la Ley Indígena N° 19.253, en los artículos 6 y 34 respectivamente, existe la obligación de consultar a las entidades indígenas en materias que le son de su competencia y que les afecten directamente. Situación que en este caso no ocurrió, según lo plantea en un comunicado el senador Juan Pablo Letelier, uno de los 6 parlamentarios que se abstuvo a la medida. “Apoyaré la decisión de recurrir al Tribunal Constitucional para reclamar por la norma tramitada en el Senado con infracción a la obligación expuesta”.
Por su parte, el senador Hernán Larraín, uno de los 13 que se manifestó a favor de la iniciativa; afirmó que la “aprobación cumple con el compromiso adquirido en el TLC entre Chile y EEUU, y que no se refiere a transgénicos”. En tanto, los senadores Ximena Rincón, Jaime Quintana y Alejandro Navarro, quienes votaron en contra, estudian una presentación en conjunto ante el Tribunal Constitucional para impedir la publicación de la ley aprobatoria.

LOS NEXOS CON LA FAMILIA VON BAER

Otro punto que ha generado debate es la existencia de un posible lobby en el parlamento por parte del padre de la ministra Secretaria General de Gobierno,  Erick von Baer, para aprobar el UPOV 91. La familia de la vocera es dueña de la empresa “Semillas Baer”, ubicada en Temuco.
Según consigna Radio Universidad de Chile; Cristián Sauvageot, representante de Chile sin transgénicos, denunció, con el listado de variedades agrícolas protegidas al 31 de marzo de 2011, que de las más de 700 semillas inscritas la quínoa es propiedad de Erick von Baer, hasta 2016.  
“Lo que planteamos al Congreso es que se discuta primero la ley y se informe adecuadamente, porque de lo contrario vamos a tener una ley que va a ser 100 por ciento acorde con el tratado recientemente aprobado, y eso es 100 por ciento en favor de las empresas que empiezan a monopolizar a la semilla por esta vía en desmedro de los campesinos pequeños y los indígenas. Se van privatizando las propiedades de las semillas, después se le hacen modificaciones, luego empieza una situación en la cual lo que hoy es propiedad de todos poco a poco comienza a ser propiedad de unos pocos”, explicó el experto en el programa “Semáforo” de la radio mencionada.
“Semillas Baer” tiene un registro de diversas especies, entre las que se cuentan la avena, cebada, raps (canola) y una gran variedad en trigo.

BACHELET Y EL PRIMER PASO PARA RATIFICAR EL CONVENIO UPOV

En diciembre de 2008, la entonces Presidenta de la República, envió al congreso un proyecto de ley que según sus palabras regulaba “los derechos del obtentor de variedades vegetales…a fin de impulsar la investigación y el desarrollo de nuevas variedades vegetales y mejorar la productividad agrícola nacional”. Pero para los detractores, esto dio la bienvenida a la privatización de las semillas, permitiendo que Monsanto y otras compañías de transgénicos se apropiaran totalmente de la agricultura del país, en detrimento de los campesinos y la salud alimenticia nacional.
En marzo de 2009, la ex Mandataria insta a ratificar el  Convenio UPOV, que data del 2 de diciembre de 1961, y que fue revisado en Ginebra de acuerdo al Acta de 19 de marzo de 1991. Según consta en la página 9 del documento, la adhesión al UPOV 91, fue comprometida internacionalmente por Chile en los tratados de libre comercio firmados con Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.
Esta última idea es la que dan como válida los parlamentarios que votaron a favor, el pasado 11 de mayo, para justificar su postura. No obstante, el senador PPD Jaime Quintana afirma que el UPOV 91 no tiene la obligación de ser ratificado y que sólo se aprobó por la presión de grandes consorcios económicos que quieren que nuestro país produzca alimentos transgénicos. La Unión Internacional para la Protección de Nuevas Variedades de Plantas (UPOV) establece que un país que quiera adherirse a ella “solamente puede hacerlo a la última versión vigente del Convenio, pero los países que ya son miembros pueden adoptar la última versión o mantenerse en la más blanda que habían suscrito anteriormente”, en nuestro caso el UPOV 78.
Por su parte; la senadora Ximena Rincón manifestó, a Radio Bíobío, que “aún existe una forma de frenar este convenio, ya que para darle curso requiere que se apruebe la modificación de la ley que aún está en tramitación, y que en caso de ser rechazada dejaría al polémico acuerdo sin validez”. Por lo mismo hizo un llamado a que los parlamentarios “tomen conciencia y voten negativamente en torno a esta modificación”.
El costo que el nuevo convenio tendría para campesinos e indígenas, sumado al temor que produce una posible apertura a los transgénicos con la eventual entrada en marcha del UPOV 91 y la vinculación de éstos a la empresa Monsanto, ha generado una polémica que parece ir en aumento. El Director Nacional del SAG, Horacio Bórquez, afirma que el UPOV 91 no está relacionado con los transgénicos y que “no existe la probabilidad en este convenio de inscribir una semilla que no se ha creado". No obstante, la experiencia internacional, hace que se ponga en duda una postura como esa, según afirma Iván Santandreu, biólogo y vocero de Chile sin transgénicos. Bórquez, además desmintió que el parlamento haya vendido semillas a Monsanto con la medida.

EL TITULAR QUE ENCENDIÓ LA ALARMA

El Senado vendió a Monsanto la semilla campesina e indígena”, fue la noticia que empezó a circular desde el 12 de mayo en las redes sociales. Con prácticamente nula presencia en los medios de comunicación chilenos, la decisión de los parlamentarios generaba alarma entre quienes se enteraban, y la palabra Monsanto se convirtió en una de las más utilizadas en twitter.
Monsanto es una empresa norteamericana, fundada en 1901 y actualmente se vincula al mundo agrícola. Es la dueña de más del 90% de todas las semillas transgénicas que se comercializan en el mundo, las que han sido modificadas para ser resistentes al herbicida Roundup (Glifosato), que también diseña y produce Monsanto.
La empresa tiene presencia en todo el orbe, incluido Chile, y ha generado enorme controversia debido al peligro, potencial o real, de sus productos sobre la salud humana, animales, plantas y el medio ambiente.
El documental y libro “El mundo según Monsanto”, de la periodista y documentalista francesa Marie-Monique Robin; pone al descubierto el lado menos amable de la multinacional, asociado a muertes, enfermedades, falta de probidad, complicidad de gobiernos y organismos de control, más un séquito de abogados dispuestos a defender cada paso de la empresa.
La pieza audiovisual de casi 2 horas; se pasea entre la historia judicial de Monsanto y sus productos: el agente naranja, el Roundup y los OGM (organismos modificados genéticamente).
Uno de los temas más álgidos es el PCB (policloruro de bifenilo), un aceite químico utilizado como aislante en los transformadores eléctricos. Monsanto debió pagar US$700 millones para indemnizar a los habitantes de Anniston, Alabama, un barrio habitado por afroamericanos. Pero el dinero llegó tarde porque muchas personas habían muerto de distintas enfermedades, particularmente cáncer, luego que la empresa había contaminado con PCB el suelo y el agua.
Se estableció que Monsanto sabía, desde 1937, que el PCB era riesgoso para la salud, sin embargo guardó silencio. Luego le comunicó al gobierno, pero éste no alertó a la población. Recién en 1977 el Ejecutivo estadounidense prohibió el químico.
El herbicida Roundup, también forma parte del flanco controversial de la empresa. Los cultivos transgénicos de Monsanto, adoptaron el nombre de Roundup ready por ser resistentes al químico. En 2007 la multinacional fue condenada, en Francia, a pagar 15.000 euros por publicidad engañosa. Insistían en que su producto era biodegradable y que no contaminaba el suelo, lo que fue comprobado como falso.
El componente principal del Roundup es el glifosato. Defensores de Monsanto afirman que el glifosato es inofensivo, pero lo que se oculta es que nunca se fumiga con glifosato puro, el Roundup contiene otras sustancias que son contaminantes, y eso ha generado que se transforme en un herbicida peligroso para la vida de humanos y animales. Según Robert Bellé, científico francés que dirigió una investigación sobre el Roundup, “el glifosato formulado es el que provoca las primeras etapas de la cancerización”. En entrevista con el medio ecuatoriano El Universo, en febrero de 2007, Bellé afirmó que “el glifosato formulado, correspondiente al Roundup tal como es vendido, activa lo que se llama el checkpoint (proteínas de control). Cada célula tiene dos checkpoints que se activan solo cuando hay problemas en la división celular. Esta perturbación se debe a que interactúa con el ADN de las células y de esa manera es cómo funcionan los agentes cancerígenos”.
El herbicida tiene presencia en Chile y se ha utilizado, por ejemplo, en el control de malezas adyacentes a plantaciones de eucalipto en la Región del Bío Bío.

MONSANTO Y EL FANTASMA DE LOS TRANSGÉNICOS

Entre los productos estrella de Monsanto está la Soya Roundup Ready (SRR), uno de los transgénicos más cultivados en el mundo, que tampoco ha estado exento de polémicas. La documentalista de "El mundo según Monsanto", da el ejemplo de lo que ha ocurrido en Argentina y afirma que “la soya transgénica llegó a ese país en la época del gobierno de Carlos Menem, donde el modelo económico neoliberal permitió que la semilla de Monsanto entrara sin estudio de impactos ambiental ni ensayos previos. Después vino la crisis económica y el buen precio internacional que tenía la soya ayudó al país. Entonces nadie dijo nada y el Estado hizo la vista gorda. Ahora se comienzan a ver los efectos negativos del monocultivo: las deforestaciones, las inundaciones y los problemas de salud”
Según la organización británica Soil Association, la seguridad de la nueva proteína se evaluó en un ensayo de alimentación, a corto plazo, con ratones. No fue probada en ninguna de las especies de animales que actualmente se alimentan de ella. Las únicas pruebas de alimentación que se llevaron a cabo con la soya fueron estudios “nutricionales”, que evaluaron la tasa de crecimiento en una variedad de animales y la producción de leche en las vacas. Ningún estudio sobre alimentación animal, diseñado específicamente para determinar la seguridad de la soya transgénica, fue llevado a cabo; en particular, no se realizaron pruebas toxicológicas, ni estudios de alimentación a largo plazo. 
Así, Soil Association plantea que en ausencia de tales investigaciones científicas básicas, es claro que ninguna evaluación objetiva de las pruebas de Monsanto, podría concluir que la seguridad de la soya transgénica ha sido determinada.
Los organismos genéticamente modificados (OGM), como la SRR, son organismos vivos (vegetales o animales) en los que el material genético (ADN) ha sido alterado de manera artificial, confiriéndoles una determinada característica o propiedad que no poseen de manera natural. Esta definición engloba los transgénicos, pero hay que tener en cuenta que no todos los OGM lo son.
Según una publicación de la revista Food Safety Review, “los alimentos genéticamente modificados son de naturaleza inestable. Los productores de OGM no saben en qué parte del alimento se está insertando el gen, no saben cuál es el lugar seguro para tales inserciones. Y eso puede generar que los que antes no eran tóxicos lo sean en otro momento”.
Los alimentos transgénicos han generado un eterno debate. Mientras algunos destacan los beneficios de éstos, otros los asocian a efectos nefastos para la salud humana como distintos tipos de cáncer, deformaciones fetales, alteraciones cutáneas entre otros aspectos.
De acuerdo a Soil Association, el problema es que los impactos del proceso de ingeniería genética en la biología de los organismos es tan complejo, y el conocimiento científico de la bioquímica de plantas tan limitado, que es completamente imposible para los científicos modelar y predecir los impactos reales en la salud, de cada uno de los ensayos genéticos.
Otro punto no menor es la ausencia de etiquetados en los transgénicos, lo que imposibilita que los consumidores sepan cuándo están en presencia de ellos. Chile tiene productos transgénicos y tampoco está exento de esa controversia. A inicios de este mes, la Comisión del Medio Ambiente del Senado, aprobó una iniciativa legal que fija multas de más de $38 millones a empresas que no etiqueten los productos transgénicos. El texto legal establece que "las empresas encargadas de producción de materias primas alimentarias u otros alimentos destinadas a consumo humano deberán indicar, especialmente en su rotulación, si el  referido producto utiliza o no transgénicos u otras características nutricionales distintas".
Según explicó el senador Alejandro Navarro, presidente de dicha comisión; aprobar el proyecto es "un paso muy importante", pues "se exigirá que todos los alimentos que tengan una modificación genética superior al 1%, tendrán la obligación de rotular mediante un símbolo". El parlamentario también afirmó que es necesario incorporar normas que garanticen el fiel cumplimiento de la ley. 

EE.UU Y MÉXICO: EL TEMOR POR LA CONTAMINACIÓN TRANSGÉNICA

En diversos países se ha observado que plantaciones no modificadas genéticamente, de un momento a otro se convierten en transgénicos. Cristián Sauvageot, representante de Chile sin transgénicos, mencionó en CNN Chile el caso de un agricultor en EEUU al que Monsanto demandó por tener plantaciones con semillas de la empresa. Sin embargo, él jamás había tenido un contrato con Monsanto y las especies que crecieron en su territorio se generaron por contaminación genética debido a la volatilidad de semillas transgénicas que probablemente tenía un vecino o algún camión de la multinacional que pasó por el lugar.
Otro país que ha vivido el mismo fenómeno es México. Como plantea el documental “El Mundo según Monsanto”, para proteger la diversidad de su maíz, la nación latinoamericana ha prohibido los cultivos transgénicos. Sin embargo en el marco del TLC firmado con EEUU y Canadá, el país no puede impedir la importación masiva de maíz americano transgénico en un 40%. Destinado exclusivamente al consumo humano y animal, el maíz americano amenaza la producción local. Fuertemente subvencionado por la administración de Washington, el maíz industrial como se le llama en México, cuesta dos veces menos que el maíz tradicional.
De acuerdo al documental, una vez que las semillas sean liberadas al ambiente es muy probable que los transgenes se inserten en los genomas de las razas criollas mexicanas. Eso no se puede controlar, una vez que se libera al ambiente y que hay entrecruce, el fondo genético del criollo puede hacer que el mismo transgen tenga efectos distintos, como que un criollo salga defectuoso o deforme dependiendo el lugar donde se incrustó el transgen. El problema es que esta contaminación puede llegar a dejar inservibles las plantaciones de los agricultores y de paso propiciar que empresas como Monsanto los enjuicien por “uso indebido de su patente”.
Si investigamos, podemos constatar que México y Estados Unidos no son los únicos que  han experimentado este fenómeno. Según reporta el Centro de Intercambio de Información sobre Seguridad de la Biotecnología (CIISB) en Guatemala, el combate de la contaminación transgénica está en todo el mundo. Plantea que el Registro de Contaminación Transgénica, gestionado por GeneWatch del Reino Unido y Greenpeace Internacional, documentó en los últimos 10 años más de 216 casos de contaminación transgénica en 57 países. 
“Monsanto y las otras empresas biotecnológicas siempre han sabido que sus cultivos transgénicos contaminan otros cultivos. Es más, esa fue parte de su estrategia para forzar al mundo a aceptar los organismos genéticamente modificados”, afirma el CIISB.
¿Quién garantiza que algo así no pudiera ocurrir en Chile? Las leyes, convenios o proyectos legales pueden sonar muy apropiados; pero es válido el plantear dudas si a la luz de los hechos no todo se ha dado como lo prometido o legalmente planteado. Lo ideal sería poner todas las cartas sobre la mesa, de forma honesta y luego discutir, con todas las partes en juego, qué es adecuado o no. Pero aprobar un evento tan trascendente como el UPOV 91, prácticamente entre cuatro paredes, es totalmente repudiable.

jueves, 12 de mayo de 2011

¿Mamá, los musulmanes son terroristas?

Corán
La falta de conocimiento en torno al Islam, no sólo ha generado confusión y concepciones erróneas; también ha causado que los musulmanes, quienes profesan la religión de Mahoma, y los árabes en general, por ser erróneamente vinculados de forma exclusiva al Islam, sean blancos de descalificaciones.
A más de una semana de la muerte de Bin Laden, me llamó la atención escuchar a un niño, de unos 8 ó 10 años, preguntar a su madre si los musulmanes eran terroristas, mientras ella compraba un diario. La mujer se inclinó y le dijo: “no tesoro; él era terrorista, no los musulmanes”, indicando al líder de Al Qaeda en una revista. La atinada respuesta de la madre al parecer dejó conforme al niño, porque no hubo contra pregunta por parte de él.
Después de 2001, George Bush dijo que el Islam no era el enemigo, pero sus palabras distaban de sus acciones. Con la “guerra contra el terrorismo”, el gobierno estadounidense hizo sentir que los árabes y musulmanes eran terroristas potenciales, y debían ser investigados. Ello, sumado al aporte mediático; contribuyó a que ser árabe y/o musulmán, en el mundo posterior al 11-S, fuera suficiente para meterse en problemas. Aparentemente, esa idea ha disminuido en estos 10 años, pero está lejos de hacerlo por completo, de hecho, los musulmanes y árabes siguen siendo los terroristas de Hollywood.

ISLAM VERSUS ISLAMISMO

El Corán, texto sagrado del Islam, le da gran importancia a los preceptos de no matar, ejercer la caridad y aliviar a los que sufren. Pero fundamentalistas como Bin Laden hicieron una lectura totalmente distorsionada de él. Es por ello que se hace necesario distinguir entre Islam e Islam radical o Islamismo.
Redes como Al Qaeda han elegido obtener sus objetivos por la vía de la violencia y el terror. Todo en nombre de un Alá que sólo existe en sus mentes perturbadas. Esos son los islamistas, grupos ultra-minoritarios en el mar de los millones de musulmanes del mundo, que han generado el pretexto para una oleada de odio contra los fieles del Islam.
Los fanáticos y fundamentalistas están en todos lados. Relacionar el Islam al terrorismo es tan insensato como haber asimilado el cristianismo a las tropelías de la Inquisición, a la quema de herejes o a la guerra santa en épocas de la conquista de América. El freno de la islamofobia y la aversión a cualquier tipo de creyentes, por culpa de unos pocos, tiene que ver con generar sociedades cada vez más informadas e impermeables a factores externos que sólo contribuyen a generar situaciones irreales y consecuencias nefastas. En la medida que ello sea posible, tendremos una sociedad más inclusiva, capaz de respetar y aceptar a todos, sin importar la religión profesada.

lunes, 2 de mayo de 2011

La caída de Bin Laden y el efecto en el capital político de Obama


Osama bin Laden
Su nombre sonaba en todas partes. No debe haber lugar en el mundo donde se ignore quien era Osama bin Laden. Considerado la cara del mal por millones y admirado por el fundamentalismo islámico. Héroe para unos y criminal para otros.
Anoche, las calles de Nueva York y Washington cobraron más importancia que nunca en los medios de comunicación. Bin Laden había muerto en Pakistán, tras una operación militar de EE.UU. La gente salió a celebrar, haciendo eco del “Yes we can” y el “God bless America”. Era la cara opuesta al 11S.
Tras los atentados de 2001, el saudí se convirtió en el terrorista más buscado por EE.UU; había sido sindicado como el autor intelectual del ataque terrorista que cobró 3 mil vidas. Su imperio del terror comenzaba a empoderarse peligrosamente. La carrera terrorista de Bin Laden era incrementada por los medios de comunicación, tejiéndose en torno a él  una imagen mítica que le ayudó a llegar donde ningún otro líder extremista lo había hecho.

DE NIÑO MILLONARIO A CAPITALISTA DEL TERROR

La infancia de Bin Laden estuvo marcada por la riqueza y una estricta educación religiosa. A los 13 años heredó US$ 80 millones, tras la muerte de su padre, y a los 17 se casó por primera vez. Pero, fue a los 22 años, cuando su vida comenzó a dar los primeros atisbos de lo que era hasta su muerte: Un hombre radical en sus posturas e ideólogo de las más cruentas operaciones. En diciembre de 1979, la Unión Soviética invadió Afganistán y la resistencia de ese país tomó un camino religioso, generándose  una “guerra santa”. Para Bin Laden éste era un llamado de Alá a luchar por la fe.
Con ayuda de EEUU, Arabia Saudita y otros países musulmanes, el saudí comenzó a combatir la invasión soviética. La CIA lo entrenó para preparar explosivos y utilizar códigos cifrados de comunicación. Con el auspicio de Washington supo cómo mover dinero vía sociedades fantasmas y a transformarse en un verdadero Harry Houdini.
En febrero de 1989 las fuerzas armadas soviéticas se retiraban, dejando entrever los resultados de una brutal guerra civil y la entrada a Kabul, la capital afgana, de los talibanes; una de las corrientes más fundamentalistas del Islam. Bin Laden había formado Al Qaeda e iba por más.
En 1990 se concretó la ruptura definitiva entre EE.UU y el jeque, luego de que La Casa Blanca desplegara tropas en Arabia Saudita, en el marco de su combate contra el régimen iraquí. Comenzaba la carrera por ver quién derrotaba primero a quién.  
Bin Laden fue el responsable de numerosos atentados contra los Estados Unidos y otras potencias occidentales, pero los ataques del 11 de septiembre del 2001 lo llevaron a la alfombra roja del terrorismo internacional. El país, que hacía alarde de su libertad, democracia y seguridad interna, era golpeado de la forma más violenta que jamás imaginó. Osama Bin Laden, quedaba como héroe frente a sus seguidores. Había logrado poner a una potencia mundial y al mundo en absoluta indefensión…había logrado extender su manto de terror a escala mundial.

EL PLATO QUE BUSH NO PUDO SABOREAR

“Juro a Alá que los estadounidenses jamás volverán a sentirse seguros a menos que nosotros sintamos seguridad en nuestra tierra”, vociferaba Bin Laden disfrutando su triunfo. Como resultado quedaban las ruinas de las Torres Gemelas, un Pentágono humeante, 3 mil muertos y 6 mil heridos.
Desde ese martes 11 de septiembre, George W. Bush sentó las bases de su “Guerra contra el terrorismo” y afirmó que capturaría al famoso terrorista vivo o muerto. Lo que ocurrió de ahí en adelante ya es cuento conocido. Casi 10 años después, el primer Presidente afroamericano de Estados Unidos, logra lo que Bush dijo perseguir y no pudo. Los Navy Seal (acrónimo de Sea, Air y Land), importante fuerza de las Operaciones Especiales de EEUU; habían abatido a disparos al líder de Al Qaeda en la localidad de Abbottabad, al norte de Pakistán….Todo en 40 minutos. "Es un gran día para América, el mundo es más seguro y mejor a causa de la muerte de Osama Bin Laden…La justicia se ha hecho", decía Barack Obama en un discurso de 10 minutos pasada la media noche chilena.
Durante la tarde del 2 de mayo; el asesor presidencial de EEUU en materia de seguridad nacional y contraterrorismo, John Brennan, confirmó que el cuerpo de Bin Laden había sido enterrado en el fondo del mar para evitar que un emplazamiento en la tierra se convirtiera en santuario y diera pie a actos subversivos.

¿VOTOS PARA OBAMA?

Créditos: US Embassy New Zealand
Con el trofeo más deseado, entre manos, Barack Obama se ha mostrado muy conforme. En Estados Unidos la gente celebraba las acciones de su Presidente, haciendo que el “Yes we can” cobrara más sentido que nunca. Si las elecciones presidenciales fuesen esta semana, probablemente Obama ganaría frente a cualquier candidato, pero decir que el incremento de su capital político perdurará durante los 19 meses que faltan para los próximos comicios, es una aseveración apresurada.
La mantención del incremento en su popularidad dependerá de lo que ocurra en adelante. Con la muerte de Bin Laden el terrorismo de Al Qaeda no termina, ni mucho menos la obra maestra de Bin Laden. Al Qaeda no tiene una estructura piramidal, es una compleja red que el saudí creó a “prueba de balas”. Si desaparecía un líder, vendría otro y la maquinita creadora de terror seguiría invicta. Durante la madrugada se informó que Ayman al Zawahiri, el 2º de Al Qaeda, es el posible sucesor del terrorista. Mala noticia para Obama, porque el candidato está considerado como el hombre que radicalizó a Bin Laden en los ‘80.
La reacción de Obama frente a un atentado terrorista en suelo americano podría aumentar su popularidad, pero también socavarla; dependiendo de los resultados y las medidas que se toman en torno a ello. También hay una serie de otros flancos que el mandatario debe sortear; como el económico, que tiene a EE.UU endeudado por más de 14 billones de dólares.
La aprobación o desaprobación de la ciudadanía es cambiante, y Obama debe tenerlo claro, tan claro como que su lucha contra el terrorismo de Al Qaeda no termina acá. 
Ahora, quedan muchas preguntas en el aire: ¿Sabía Pakistán que albergaba al terrorista más buscado por el FBI?, ¿Si es así, que ocurrirá con la relación entre el país y EE.UU?...Pese a que la constitución se lo permite, ¿qué tan justo es que EE.UU invada un país tal como lo hizo el domingo?, ¿Se merecía Bin Laden un juicio justo? ... Si en Guantánamo hubo prisioneros claves en la entrega de información para la captura de Bin Laden, ¿qué sucederá con ellos y esa prisión?, ¿Cuáles serán los posibles escenarios si al Zawahiri asume como líder de Al Qaeda?... Las dudas suelen ser mayores que las certezas, lo único real hasta ahora es que miles de víctimas del terrorismo de Bin Laden en EE.UU, sintieron que se hizo justicia y ese es el mayor capital de Obama en estos momentos.

sábado, 19 de marzo de 2011

La eufemística zona de exclusión aérea y el doble discurso internacional

Muammar al-Gaddafi  by  شبكة برق | B.R.Q
La situación en Libia se recrudece, por un lado un régimen dispuesto a matar antes de verse derrotado; por el otro, un pueblo inclaudicable a la hora de pedir democracia y oportunidades. Por un tercer flanco la intervención militar de Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña; y por otra parte la entrega de armas que ha hecho Egipto a los revolucionarios libios.
Si durante una semana Japón desplazó el lugar que tenía el país norafricano en los medios de comunicación, la resolución de la ONU respecto a autorizar una zona de exclusión aérea en Libia y la reacción del régimen de Gaddafi, volvió a posicionar a Libia en los ojos del mundo.
Cuando el jueves se anunció la resolución del Consejo de Naciones Unidas, se podían ver celebraciones del pueblo opositor a Gaddafi en torno a la medida. Lo preocupante es que las famosas zonas de exclusión aéreas no gozan de buenos antecedentes. La primera vez en que se implementó la medida fue en Irak tras la Guerra del Golfo y eso no impidió el término de la matanza de chiíes, porque Saddam Hussein utilizaba helicópteros en vez de aviones, lo que dificultaba la detección. Un año más tarde se estableció en Bosnia, pero la masacre prosiguió con la misma crudeza anterior al poder aéreo.
Y ahora con Libia, la zona de exclusión aérea no es más que un eufemismo. La frase que refleja la autorización a emplear “todas las medidas necesarias” para garantizar la seguridad de “los civiles”; otorga permiso casi ilimitado para hacer la guerra, independiente del impedimento a desplegar tropas por tierra. Y lo estamos viendo ahora, ello sumado a que Gaddafi amenaza con una respuesta militar y dice que el norte de África “ya es zona de guerra”.

DOBLE ESTÁNDAR INTERNACIONAL

Gaddafi siempre ha sido un dictador, un déspota, un mesiánico, un violador de los DD.HH, un asesino que no ha escatimado en costos para masacrar a su pueblo cada vez que lo ha necesitado. Entonces, ¿qué cambió en él entre el año pasado y ahora?, ¿por qué recién se manifiestan en contra de sus acciones, luego de haber extendido alianzas durante años?, ¿por qué no han criticado con el mismo ahínco a Arabia Saudita, China, y tantos otros países que no respetan ni a sus sombras? El solo interés por “proteger a los civiles”, no es una causa creíble, aquí hay intereses económicos y geopolíticos innegables, que como en toda guerra o conflicto armado nunca son reconocidos.
Lamentablemente los intereses internacionales inmersos en este conflicto imposibilitan a muchos dimensionar el peso de la situación. Gaddafi prefiere quedar como mártir a dimitir como Ben Alí o Mubarak; por tanto, las medidas tomadas hasta el momento contra el régimen libio hacen cualquier cosa menos amedrentarlo. Está más empoderado que nunca.
Sin considerar los costos políticos y económicos para EE.UU, por ejemplo; aquí los grandes perjudicados serán los libios que salieron el 17 de febrero a marchar para tener libertad y oportunidades, no para tener guerra.
Desde Brasil, Obama anunció que "Odisea del amanecer" es el nombre de la intervención de Estados Unidos, para atacar las defensas antiaéreas libias y poner en marcha la zona de exclusión aérea. El mandatario dijo estar consciente de los riesgos que esta iniciativa conlleva, pero probablemente esa operación será parte del comienzo de la destrucción del país norafricano. Aquí; ni la experiencia con Irak o Afganistán, ni el astronómico endeudamiento de EE.UU; sirvieron para optar por una vía pacífica.